¿Te gustan los vinos de calidad, con personalidad y que mejoran con el paso del tiempo? Entonces seguro que has oído hablar de los vinos de guarda, pero ¿sabes qué características hacen que un vino sea apto para la guarda? En este post te explico todo lo que necesitas saber sobre sobre estos vinos especiales que son el sueño de cualquier wine lover.

1. ¿Qué es el vino de guarda?

Un vino de guarda es aquel que se elabora con la intención de que se consuma después de un periodo de envejecimiento en botella, que puede variar desde unos pocos años, hasta décadas. Durante este tiempo, el vino experimenta una serie de cambios químicos y físicos que le aportan complejidad, armonía y personalidad.

No todos los vinos son aptos para la guarda, ya que depende de varios factores, como la variedad de uva, el proceso de vinificación, el tipo de barrica, el embotellado y el almacenamiento.

2. Requisitos que debe cumplir un vino de guarda

Para que un vino sea apto para la guarda, debe cumplir una serie de requisitos, como:

  • Buena materia prima. Las uvas deben ser de calidad, sanas, maduras y procedentes de viñedos con un rendimiento bajo o moderado.
  • Seleccionar las variedades de uva óptimas para la guarda. En general, las uvas más adecuadas para elaborar un vino de guarda son aquellas que tienen una alta concentración de azúcar, acidez, taninos y polifenoles, que son los componentes que le dan estructura, color y capacidad antioxidante al vino.
  • Proceso de vinificación adecuado y cuidadoso. El vino debe ser elaborado con cuidado, respetando las características de la uva y evitando la oxidación, la contaminación e intervenciones innecesarias o agresivas. El vino debe tener una buena extracción de color y aromas, además de un buen equilibrio entre alcohol, acidez y taninos.
  • Crianza apropiada. El vino debe pasar por una fase de crianza tanto en barrica como en botella, utilizando materiales de calidad y controlando las condiciones ambientales (temperatura, humedad, luz y vibraciones). La crianza debe aportar complejidad y elegancia al vino sin enmascarar su personalidad.
  • Embotellado correcto. El vino debe ser embotellado con buen tapón que permita el intercambio gaseoso entre el vino y el exterior. El tapón debe estar en buen estado y evitar la entrada de aire o microorganismos.
  • Almacenamiento óptimo. El vino debe guardarse en un lugar fresco, oscuro, seco y sin vibraciones. La temperatura ideal es entre 12 y 18 ºC y la humedad relativa entre 60 y 80%. El vino debe colocarse en posición horizontal para mantener el corcho húmedo.

3. Cambios producidos en el vino de guarda

Durante el tiempo de guarda, los vinos experimentan una serie de cambios químicos y sensoriales que modifican su color, aroma, sabor y textura.

Cambios en los vinos blancos de guarda

Los vinos blancos de guarda suelen ser elaborados con variedades aromáticas, como Riesling, Gewürztraminer o Chardonnay, que tienen una buena acidez y un alto contenido en azúcar. Estos vinos se someten a una crianza sobre lías, es decir, sobre las células muertas de las levaduras que intervienen en la fermentación, lo que les aporta complejidad, untuosidad y notas tostadas, ahumadas o de panadería. Con el paso del tiempo, los vinos blancos de guarda pierden intensidad y frescura aromática, pero ganan en elegancia y armonía. Su color se vuelve más dorado o ambarino, debido a la oxidación y a la formación de compuestos fenólicos. Su sabor se hace más redondo, suave y persistente.

Cambios en los vinos tintos de guarda

Los vinos tintos de guarda se elaboran con variedades tánicas, como Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Nebbiolo o Syrah, que tienen una buena estructura y un alto potencial de envejecimiento. Estos vinos se someten a una crianza en barrica, donde adquieren aromas de vainilla, coco, especias o cuero. Con el paso del tiempo, los vinos tintos de guarda pierden color y se vuelven más anaranjados o teja, debido a la polimerización y precipitación de los taninos. Su aroma se hace más complejo, sutil y terciario, con notas de frutos secos, trufa o tabaco. Su sabor se hace más sedoso, equilibrado y largo.

4. Cómo disfrutar de un vino de guarda

Para disfrutar al máximo de un vino de guarda, es importante seguir algunos consejos, como:

  • Elegir el momento adecuado. No todos los vinos de guarda evolucionan igual, por lo que es conveniente consultar la ficha técnica del vino o el consejo del enólogo para saber cuál es el momento óptimo de consumo. También hay que tener en cuenta el tipo de comida que se va a acompañar.
  • Oxigenar el vino. Los vinos de guarda suelen necesitar oxigenarse antes de ser consumidos, para que así puedan expresar mejor sus aromas y sabores. Para ello puedes utilizar oxigenadores que se acoplan a la boca de la botella, de forma que facilitan la oxigenación del vino al servirlo. Si lo abres un tiempo antes de consumirlo, no conseguirás una buena oxigenación, ya que la superficie de contacto del vino con el aire es mínima.
  • Decantar el vino si es necesario. Algunos vinos de guarda pueden presentar sedimentos o posos en la botella, debido a la precipitación natural de algunos componentes del vino. Para evitar que estos sedimentos pasen a la copa, se puede decantar el vino con cuidado en una jarra o decantador, dejando la parte final del líquido en la botella.
  • Servir el vino a la temperatura adecuada. Los vinos de guarda deben servirse a una temperatura que favorezca su expresión y equilibrio. Los tintos de guarda deben servirse entre 16 y 18 ºC y los blancos de guarda entre 10 y 12 ºC.
  • Utilizar una copa adecuada. Los vinos de guarda deben servirse en una copa amplia y transparente, que permita apreciar el color, el aroma y el sabor del vino. La copa debe llenarse hasta un tercio o la mitad de su capacidad, para dejar espacio para mover el vino y así facilitar la liberación de sus aromas.
  • Disfrutarlo sin prisas. Es importante que, para disfrutar al máximo de un vino de guarda, lo tomemos sin ninguna prisa. Hay que tener en cuenta que estos vinos son muy complejos y necesitan su tiempo para expresar todo el potencial aromático que han desarrollado durante los años que han estado “encerrados” en la botella. Además, resulta muy interesante ver cómo van cambiando en la copa a medida que se van oxigenando.

 

Espero que este post te haya ayudado a conocer mejor el mundo del vino de guarda y te animes a probar algunos ejemplos. Recuerda que en nuestra tienda online puedes encontrar una gran selección de vinos de guarda de diferentes regiones, variedades y estilos. ¡Salud

 

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