Ya sabemos en qué consiste una cata de vinos, pero ¿sabes cuántos tipos de cata existen?

Para ver los tipos principales, nos vamos a fijar en los tres elementos principales de una cata de vinos y en función de ellos veremos los diferentes tipos.

Criterios de clasificación de la cata de vinos

Los tres factores fundamentales para tener en cuenta a la hora de llevar a cabo una cata de vinos son:

  • El criterio de agrupamiento
  • El objetivo o finalidad
  • Información disponible para quien cata

El criterio de agrupamiento

En una cata es necesario que exista un “hilo conductor” según el cual se seleccionarán los vinos y en base a él tenemos los siguientes tipos de cata:

Cata Horizontal 

Se seleccionan vinos de la misma añada de distintas referencias que tengan en común algún atributo como la procedencia, la variedad, el color, etc. Por ejemplo, podríamos hacer una cata de vinos tintos jóvenes de Madrid del 2020.

Cata Vertical

En este caso cataremos diferentes añadas de una misma referencia. Es una de las preferidas por elaboradores, sumilleres y aficionados conocedores. El objetivo es valorar la diferencia entre añadas y el potencial de guarda del vino en cuestión, pero además hay muchas razones añadidas (relacionadas con la historia, los cambios en los métodos de producción…) que la hacen sumamente interesante, tanto a nivel de conocimiento como emocional.

Cata Zonal o de Región

En este tipo de cata la zona puede ser tan amplia como queramos. Podemos catar vinos del Nuevo Mundo, de Francia, de Ribera del Duero…o incluso vinos procedentes de una sola parcela.

Cata según el Tipo de Vino

Es posible organizar catas de espumosos, generosos, blancos, tintos, rosados, jóvenes, etc.

Cata de Autor

Cada vez la personalidad del elaborador tiene más influencia en los vinos, por eso es muy interesante hacer una cata de vinos de un mismo elaborador, por ejemplo, Raúl Pérez, Roberto Oliván, Rafael Palacios…

El objetivo o finalidad

Está estrechamente relacionado con el elemento anterior. En función de la meta a perseguir podemos considerar los siguientes tipos de catas:

Catas didácticas

Para formar a los catadores o al público interesado que acude a las escuelas de cata, vinotecas y otros centros educativos.

Catas divulgativas

Para dar a conocer los vinos de una determinada bodega o región. Los organizadores de estas catas suelen ser los Consejos de las Denominaciones de Origen, bodegas que desean presentar sus productos e incluso los medios de comunicación.

Catas de examen

Dentro de ellas tenemos:

  1. Catas-concurso de Vinos. En este caso, son los vinos los que compiten con la finalidad de que se les otorgue un premio o distinción. Por ejemplo, el premio Bacchus.
  2. Catas-concurso de Catadores. Aquí los competidores son los catadores y se realizan para seleccionar al mejor catador en un determinado certamen. Por ejemplo, en nuestro país se celebra cada año el Premio Internacional de Cata por parejas de Vila Viniteca. En el que todos los participarte deben demostrar sus conocimientos realizando catas a ciegas.

Catas valorativas

En función de lo que queramos valorar llevaremos a cabo uno u otro tipo de agrupamiento. Por ejemplo, si queremos valorar una añada realizaremos una cata horizontal, si pretendemos observar la calidad de un vino en distintos años haríamos un agrupamiento vertical, etc. También podemos incluir aquí las que se programen para elaborar una guía de vinos, al igual que en las catas-concurso deben realizarse a ciegas con el fin de minimizar la subjetividad de los catadores.

Catas orientadas a la obtención de un vino

Las realizan los elaboradores en las bodegas. En muchas de las regiones vinícolas españolas se vinifican por separado las parcelas o las distintas variedades y se realizan las mezclas, previa cata de las mismas, para obtener el vino final.

Información disponible para quien cata

Seguro que en más de una ocasión has elegido un vino porque te ha llamado la atención la etiqueta, el nombre, la zona…o simplemente porque lo asocias a una situación concreta que te apetece recordar. Todos estos factores contribuyen a que, aunque no seamos conscientes de ello, hagamos una valoración previa del vino antes de catarlo. Por eso es muy interesante afrontar la cata sin que el vino lleve su “tarjeta de presentación” y así reduciremos nuestro nivel de sugestión.

Según la información de la que dispongamos las catas las podemos clasificar en:

Catas sin información

En esta categoría tenemos a su vez dos tipos:

  1. Cata a ciegas total

El catador no dispone de ninguna información más que las características organolépticas del vino. La botella no será visible, por eso es necesario utilizar jarra o decantador para servir el vino, y además la copa para la cata será de color negro, por lo que ni siquiera se dispone de la información del color del vino. Aunque parezca increíble, en este tipo de catas puede resultar difícil identificar el color del vino, sobre todo si jugamos con temperaturas.

2. Cata a ciegas parcial

En este caso la botella puede ser o no visible, pero nunca su etiqueta. Las botellas deberán cubrirse con una funda.

Catas con información

Aquí tenemos dos tipos de catas

  1. Cata a etiqueta vista parcial

En este caso tanto la botella como la etiqueta serán visibles, pero no dispondremos de ficha de cata ni de un interlocutor que explique el vino.

2. Cata a etiqueta vista total

No solamente dispondremos de la información presente en la etiqueta, sino que además tendremos el apoyo de una persona que además de guiar la cata nos de información adicional acerca del vino.

Aprende catando

Por supuesto existen más tipos de catas, aquí solo tienes las más comunes e interesantes, desde mi punto de vista.

Te animo a que te aproximes al mundo de las catas, es una forma muy divertida de conocer vinos diferentes y de aprender, además compartir opiniones con los demás asistentes, siempre es muy enriquecedor.

Como en cualquier otra actividad, el aprendizaje requiere entrenamiento y práctica y los vinos no son una excepción, la mejor forma de aprender es catar y catar, por eso en Vinotropía tenemos catas guiadas todas las semanas, seguro que encuentras alguna a la que te apetezca asistir.